El mantenimiento del calentador de gas es una labor esencial para aumentar la vida útil de tu electrodoméstico, pero también para asegurarte de que este funciona adecuadamente y que no supone un peligro para ti o para quienes viven contigo. El mantenimiento, sumado a la revisión de calentadores de gas obligatoria que llevamos a cabo los técnicos especializados, asegura el óptimo funcionamiento del aparato, lo que significa que este podrá seguir siendo utilizado sin riesgos y acorde a lo que establece la normativa.

A continuación, te explicamos cómo puedes llevar a cabo el mantenimiento de calentador a gas y en qué consiste la revisión de calentadores de gas obligatoria. Respondemos a cada cuánto tiempo debe realizarse, en qué consiste exactamente y quién puede realizarla. ¿Tienes dudas sobre el mantenimiento y servicio de calentadores? Sigue leyendo este artículo para más información.

Mantenimiento calentador a gas: lo que tú puedes hacer

Como explicábamos en la introducción, el mantenimiento del calentador de gas se lleva a cabo para asegurar el correcto funcionamiento del aparato y aumentar su vida útil. Esto nos servirá para evitar que se deteriore y para poder seguir utilizándolo con tranquilidad. En lo que corresponde al particular de una vivienda, el mantenimiento se puede realizar en dos sencillas tareas. Estas son la de limpiar el calentador de gas y la de controlar la válvula de presión. Ahora bien, en cualquier caso, asegúrate de protegerte al máximo usando gafas protectoras y guantes para estos pequeños controles. Lo vemos con más detalle.

¿Cómo limpiar un calentador de gas?

Antes de responder a cómo limpiar un calentador de gas, debes saber que, aunque el aparato funciona con agua potable, este no está libre de acumular sedimentos. La limpieza de calentadores, por tanto, debe consistir en deshacerse de ellos de manera adecuada. Para ello, sigue los siguientes pasos.

  1. Desenchufa el calentador de la electricidad y cierra la llave de agua fría del aparato.
  2. Conecta la válvula de desagüe del tanque a una manguera y oriéntala hacia el jardín o cualquier sumidero de agua.
  3. Abre la válvula de alivio de presión —o válvula de seguridad—. Después abre la válvula de desagüe y espera a que el tanque se vacié por completo. Asegúrate de que no queda agua.
  4. Abre todos los grifos de agua caliente de la casa. Seguidamente, abre la válvula de agua fría del calentador.
  5. Según empiece a salir el agua, cierra las llaves de agua caliente y, al concluir el proceso, vuelve a conectar el calentador a la electricidad. ¡Listo! La limpieza de calentadores habrá concluido y con ello habrás aumentado su vida útil.

Control de la válvula de presión

Tan importante como es limpiar calentadores de gas, lo es también controlar la válvula de presión para evitar que esta suba en exceso. Es fundamental que esta funcione adecuadamente de manera regular ya que un exceso podría hacer que el tanque explote. Para llevar a cabo el mantenimiento, en este caso, debes seguir los siguientes pasos:

  1. Desenchufa el calentador de la electricidad y cierra la llave de agua fría del aparato.
  2. Coloca un cubo o barreño bajo la válvula para recoger el agua que saldrá desde la válvula.
  3. Tira de la palanca que tiene la válvula. Notarás que sale un aire o un poco de agua. Ahora bien, si esto no ocurre —y ya has procedido previamente a la limpiar el calentador de gas— tendrás que llamar a un técnico. Los especialistas podemos ayudarte a detectar rápidamente el problema y evitar riesgos innecesarios.

Revisión de calentadores de gas obligatoria: servicio de calentadores

La revisión del calentador de gas es obligatoria y, por norma general, se realiza cada 5 años. Tal como establece el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), los calentadores de agua de gas de hasta 24,4 kW deben realizar la revisión obligatoria cada 5 años —los más comunes en viviendas particulares—. Ahora bien, si la potencia es superior, entonces la revisión debe realizarse cada 2 años. Estas revisiones se realizan para comprobar que el calentador funciona adecuadamente, que sigue siendo seguro y que es eficaz.

La misma suele realizarse por los fabricantes —a veces incluyen garantía—, por los técnicos especializados y por las propias compañías de gas —el precio, en este caso, es más elevado—. En cualquier caso, es el interesado el que debe ponerse en contacto con el servicio de calentadores. Nuestra recomendación, si quieres evitar sorpresas en la factura —pero asegurarte de que el trabajo esté bien hecho— es que contactes con nuestro servicio de calentadores acreditado Serviciodereparacion.es. Contamos con años de experiencia en el sector y nos encargamos de llevar a cabo un completo mantenimiento de tu aparato. Estas son las principales labores que llevamos a cabo:

  • Comprobar el funcionamiento de encendido.
  • Revisar el estado de la cámara de combustión.
  • Revisar válvula.
  • Limpieza y vaciado del tanque.
  • Inspección del aislamiento del calentador.
  • Comprobar y limpiar el quemador, el piloto y los conductos de humos.
  • Revisar si hay fugas en el aparato.
  • Comprobar y revisar el consumo y potencia de gas.
  • Limpieza exterior del calentador.
  • Revisar y poner a punto los órganos de regulación y seguridad.

Inspección de la instalación de gas natural

Muchas veces se confunde la revisión obligatoria del calentador, realizada por los servicios de calentadores, con la inspección de la instalación de gas natural, que se lleva a cabo por la empresa suministradora de energía. Esta inspección es obligatoria, tal como se refleja en el BOE Nº211 de 4 septiembre de 2006, Real Decreto 919/2006, de 28 de julio, del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Esta inspección se lleva a cabo en todas las viviendas que cuenten con instalación de gas natural, ya sea para el calentador, así como para la caldera. La diferencia de la caldera con respecto al calentador es que este electrodoméstico es utilizado para la calefacción, además del uso común del agua caliente sanitaria (ACS) que comparte con el calentador. Ahora bien, su revisión obligatoria (no inspección de la instalación de gas) se debe realizar cada 2 años, generalmente.