Existen muchas formas de ahorrar electricidad con un aire acondicionado y así evitar que la factura de la luz te dé una desagradable sorpresa durante los meses de calor —o de invierno, en caso de que lo uses en modo calor—. Los aires acondicionados son aparatos cada vez más modernos y sofisticados que están pensados para ser más eficientes y para aprovechar al máximo la energía, reduciendo así los gastos. En este artículo te explicamos varios consejos para que puedas ahorrar luz con el aire acondicionado. A continuación, respondemos a cómo ahorrar con el aire acondicionado y todo lo que puedes hacer para conseguirlo. ¡Lee para saber cómo hacerlo!

Temperatura ideal aire acondicionado para ahorrar

Lo primero que necesitas hacer para comenzar a ahorrar electricidad es saber a qué temperatura poner el aire acondicionado para ahorrar. Debes tener en cuenta que no es lo mismo el programa en verano que el de invierno, por eso dependiendo de si lo usas para calor o frío, la configuración y los límites de la temperatura variarán. En cualquier caso, tanto en una época como en otra evita que la temperatura no superé nunca los 12ºC de diferencia entre el exterior y el interior. Ten en cuenta lo siguiente:

  • Temperatura ideal aire acondicionado para ahorrar en verano: Hay que buscar que la temperatura siempre esté en el rango de 24ºC a 26ºC, en modo frío.
  • Temperatura ideal aire acondicionado para ahorrar en invierno: La temperatura en este caso debe ser de 19ºC a 21ºC, en modo bomba de calor.

Ten en cuenta que por cada grado que nos pasamos de los límites, puede haber un aumento del consumo del 7%. Si quieres saber a qué temperatura poner el aire acondicionado el resto del año te recomendamos que leas este artículo sobre ¿Cuál es la temperatura del aire acondicionado ideal para cada época?

Aire acondicionado de alta eficiencia: el SEER del aire acondicionado

Los aires acondicionados de alta eficiencia deben tener un sistema reversible que nos proporcionen calor en invierno y frío en verano. Ten en cuenta que la eficiencia energética de un aire acondicionado se mide por la cantidad de energía que se genera en cada kW de consumo energético, por lo tanto, cuanto mayor sea la energía generada en cada kW gastado, mayor será la eficiencia del aire acondicionado. Esto es algo que se mide con el SEER —cuanto más SEER, más ahorro—. La eficiencia energética (de la A a la G, según el nuevo sistema de etiquetado) se rige en base al SEER, en el caso de los aires acondicionados. SEER es una abreviatura que significa Seasonal Energy Efficiency Ratio o, lo que es lo mismo, Índice de Eficiencia Energética Estacional.
El SEER se obtiene tomando diferentes medidas de las temperaturas exteriores y con el funcionamiento de las unidades a distintas etapas de capacidad. Un ser óptimo será aquel que resulte igual o mayor a 8,5.

Cómo ahorrar con el aire acondicionado: el sistema inverter

Tenemos varias formas para responder a cómo ahorrar con el aire acondicionado, pero —si todavía no has comprado tu aparato y estás pensado en realizar la inversión en los próximos días— te recomendamos que optes por comprar uno con sistema inverter. La eficiencia del aire acondicionado en estos casos es muy superior a la de los tradicionales. Los sistemas inverter en los aires acondicionados pueden proporcionarte un ahorro de energía superior al 30% en comparación con los otros modelos. El sistema inverter te ofrece la oportunidad de alternar la velocidad del compresor de manera automática para que esta disminuya, pero manteniendo siempre la temperatura deseada. Si además configuras la temperatura ideal para cada época del año, tal como respondíamos más arriba a la pregunta de a qué temperatura poner el aire acondicionado para ahorrar, conseguirás que el ahorro sea muy notable.

Revisa los filtros y haz un mantenimiento adecuado del aire acondicionado

El mantenimiento del aire acondicionado es más sencillo de lo que parece y este te ayudará a aumentar su vida útil, pero también a obtener un aire más puro y a evitar subidas en la factura de la luz por un fallo o mal funcionamiento del sistema. Para llevar a cabo el mantenimiento del aire acondicionado debes seguir los siguientes pasos:

  1. Limpia los filtros del aire acondicionado: Si lo que quieres es ahorrar luz con el aire acondicionado, limpiar los filtros puede resultarte de gran utilidad. Con ello conseguirás optimizar el funcionamiento del aparato y hacer que este consuma menos energía para obtener el mismo resultado. Lo recomendable es que los limpies como muy tarde una vez al año —si lo usas de manera periódica— o cada 3 meses —si lo usas a diario—.
  2. Limpia las unidades exteriores: Los ventiladores exteriores también deben limpiarse. Para ello, te recomendamos que utilices un aspirador o un cepillo suave y que lo frotes con mucho cuidado.
  3. Revisa el condensador: La función del condensador es esencial para poder extraer el calor de manera efectiva, transformando vapores sobrecalentados en líquido subenfriado. Comprueba que el condensador no está bloqueado y límpialo si fuera necesario —normalmente cuando el aire acondicionado no genera aire frío es porque hay un fallo en el condensador—.
  4. Carga el gas del aire acondicionado: En caso de que este se haya estropeado o se haya agotado, tendrás que recargar el gas del aire acondicionado para que pueda seguir funcionando adecuadamente y enfriando la estancia.
  5. Revisa la instalación eléctrica: Hay veces que un fallo en la instalación eléctrica, como un enchufe mal conectado o un cable pelado, puede interferir en el rendimiento del aparato y, por tanto, en un aumento de la factura a final de mes.

Usa el aire acondicionado solo cuando sea necesario y prográmalo

Otra de las cosas que puedes hacer para responder a cómo ahorrar con el aire acondicionado es usarlo únicamente cuando sea necesario. Además, puedes optar por crear un programa de encendido y apagado para que funcione de manera automática, de esta forma la estancia estará aclimatada según tus especificaciones. Esto evitará, así mismo, que subas o bajes la temperatura hasta los extremos para que trabaje más rápidamente cuando lo conectas por primera vez, lo que suele dar lugar a una pérdida de eficiencia del aire acondicionado y que el coste de la factura de la luz aumente de manera considerable.