La eficiencia energética nos permite aprovechar la energía de la mejor forma posible sin que desperdiciar los recursos, cuidando del medio ambiente y, además, ahorrando en la factura cada mes. La elección de un sistema de calefacción u otro puede ayudarnos a hacer un uso más eficiente de la energía. Ahora bien, esto también depende de las dimensiones de nuestra vivienda o estancia, de la ubicación y del clima, entre otras particularidades. En Servicio de Reparación queremos explicarte cuáles son los diferentes sistemas de calefacción más eficientes, como es el caso de la calefacción de gas. Te ayudamos a elegir los tipos de calefacción para que ahorres cada mes en tu factura de la luz. ¡Sigue leyendo para conocer cuáles son!

Tipos de calefacción: los principales sistemas de calefacción

Como hacíamos mención en la introducción, la eficiencia energética depende de las características de cada vivienda. Por ejemplo, no en todas es posible realizar una instalación de gas ya que la empresa suministradora no llega a todas ellas. Lo mismo ocurre con la red eléctrica, en cuyo caso las viviendas tienen que optar por instalar paneles solares en instalaciones aisladas. Así pues, lo que es más eficaz para una vivienda, no siempre lo es para otra. Influye también la orientación de la misma, la ubicación, las dimensiones o los materiales con los cuales han sido fabricadas, así como la calidad de los aislamientos.

Calefacción económica: Gas natural

Al hablar de calefacción económica, sin duda, una de las energías o sistemas de calefacción más eficientes que existen son los de gas natural. Este se utiliza para la calefacción a través de calderas y del agua caliente sanitaria, así como para la calefacción general de la vivienda a través de los radiadores. Las calderas pueden ser de muchos tipos, sin embargo, no todas son igual de eficientes. Por ejemplo, nos encontramos las calderas eléctricas, las calderas de gasoil o gasolina, las calderas de pellets y las calderas que utilizan el sistema de calefacción de gas. Estas últimas son los modelos más eficientes hasta la fecha y los menos contaminantes, concretamente las calderas de condensación. De hecho, el gas natural es uno de los sistemas más usados en España —sobre todo, en las grandes ciudades—.

Calefacción económica: Aerotermia

Otro de los tipos de calefacción más eficientes que podemos encontrar son los que emplean la aerotermia. De hecho, muchos aires acondicionados cuentan con bombas de calor —en el modo calor— que permiten aprovecharse de este sistema de calefacción para la casa. La aerotermia es un sistema de energía que funciona mediante bombas de calor, con un aparato en el exterior y con un sistema de climatización o un sistema conectado a la red de agua corriente de la vivienda. Este sistema aprovecha el calor que hay en el aire —incluso, aunque sea invierno y las temperaturas en el exterior sean inferiores a cero— y hace uso de la energía contenida en él para calentar el interior de la vivienda o para calentar el agua. Esto lo hace gracias al refrigerante, los compresores y las válvulas de expansión, entre otras.

Calefacción económica: Biomasa

La biomasa es la energía que se obtiene a partir de la energía orgánica de los seres vivos y de sus restos. Esta se caracteriza por tener un bajo contenido de carbono y elevadas cantidades de oxígeno y compuestos volátiles. Se trata de un sistema de energía muy recomendado para casas pequeñas y con climas fríos ya que emite mucho calor y calienta de manera muy rápida, es por esta razón que en los climas con bajas temperaturas resulta tan eficiente. Por lo general, se utiliza una estufa que se alimenta de madera y de distintos desechos (también es posible emplear calderas de pellets, por ejemplo, para calentar el agua y los radiadores). Ahora bien, no puede instalarse en todas las viviendas, ya que no siempre se cuenta con el espacio disponible. Su uso está reservado, principalmente, para entornos rurales y con espacio para poder almacenar la leña.

Calefacción económica: Energía solar

Otro de los sistemas que tenemos a nuestra disposición para la calefacción de la casa son los que utilizan la energía solar. Concretamente, los paneles solares térmicos. Estos cuentan con celdas térmicas que reaccionan ante la radiación solar y almacenan el calor que se aprovecha para calentar el agua. Los paneles solares térmicos se utilizan para la calefacción de las calderas y, por tanto, para la utilización de los radiadores y del agua caliente sanitaria (ACS). También podemos optar por instalar paneles solares fotovoltaicos y comenzar a autoproducir nuestra energía, lo que nos evitará los gastos con la red eléctrica general o los reducirá al máximo. Debes tener en cuenta, no obstante, que la instalación es costosa, aunque la amortización suele ser rápida —dependiendo del consumo energético en cada caso— y la vida útil de las placas solares puede llegar hasta los 25 años.

Para instalar paneles solares hay que contar con permisos, pero también hay que fijarse en la orientación de la vivienda —preferiblemente hacia el sur, pero nunca hacia el norte—. Por otro lado, hay que comprobar que no se creen sombras, lo cual puede dar lugar a la aparición de puntos calientes que pueden deteriorar las placas solares.

Trucos para ahorrar en la calefacción de casa

Ahora que ya sabes cuáles son los sistemas de calefacción más eficientes, vamos a recomendarte algunos consejos a seguir para poder ahorrar en la calefacción de tu vivienda. Los vemos:

  • Aísla puertas y ventanas para evitar que se salga el calor.
  • Extrae el aire de los radiadores para obtener su máximo rendimiento.
  • Cambia la caldera por una de bajo consumo, como la caldera de condensación de gas natural.
  • Apaga los radiadores en las habitaciones que están vacías.
  • Ventila la vivienda a primera hora para evitar tener que hacerlo más adelante cuando la vivienda ya está aclimatada.
  • Pon paneles reflectantes detrás de los radiadores para que el calor se disperse por el resto de la habitación.
  • Controla la temperatura del hogar entre los 19 y 21 grados para ahorrar energía.