La obsolescencia tecnológica es una realidad y esto es algo que acaba repercutiendo en el funcionamiento de los electrodomésticos a la larga, así como en cualquier aparato electrónico. Son muchas las medidas que se están teniendo en cuenta para aumentar la vida útil de los electrodomésticos, incluso, desde los propios gobiernos —con el inminente aumento de la garantía de los aparatos electrónicos a tres años—. Algo que repercute en la conservación del planeta, evitando la generación innecesaria de residuos, así como también en el aumento de la fecha de caducidad de los aparatos.

¿Has notado que algunos de tus electrodomésticos han dejado de funcionar sin motivo aparente? ¿Tu lavadora no para de dar problemas? Quizá estén comenzando a sufrir algunos de los síntomas de la obsolescencia tecnológica. Sique leyendo para saber qué es la obsolescencia tecnológica en el hogar y cómo podemos evitarla.

¿Qué es la obsolescencia tecnológica?

La obsolescencia programada tiene que ver con el fin o la reducción de la vida útil o de algunas funcionalidades de los aparatos eléctricos y electrónicos. Esta tiene lugar debido a un funcionamiento insuficiente de los mismos en comparación con las nuevas máquinas y dispositivos que son comercializados en el mercado —incluidos, los de la misma marca—. Es decir, al final lo que ocurre es que un aparato se queda obsoleto, inútil o inservibles en un tiempo determinado y muchas de sus funciones se vuelven inservibles, lo que implica que se tenga que renovar el producto por otro nuevo cada cierto tiempo.

Tipos de obsolescencia tecnológica

La obsolescencia tecnológica puede ser de varios tipos, dependiendo de cómo afecte a los dispositivos o aparatos electrónicos:

  • Obsolescencia programada o planificada: La obsolescencia programada es el tipo de obsolescencia tecnológica más popular. Con ella se hace referencia a una programación premeditada por parte de los fabricantes para para que los productos lleguen a su fin alcanzada una determinada edad. A partir de este momento, los dispositivos, aparatos o máquinas dejan de funcionar correctamente.
  • Obsolescencia especulativa: En este caso lo que ocurre es que se lanzan al mercado dispositivos de baja calidad y a bajo coste para hacerse un hueco en él y con el fin de lanzar productos de un nivel superior más adelante.
  • Obsolescencia percibida: Lo que ocurre es que la obsolescencia afecta a la estética, aunque no a las prestaciones generales del producto. Se percibe a través de los diseños más antiguos y pasados de moda, como ocurre con los vehículos, algunos teléfonos móviles…
  • Obsolescencia psicológica o social: Se da cuando se cambia un aparato, aunque funcione adecuadamente, por cuestiones sociales. Es decir, por la imagen que transmite, así como por la presión de otros personas y entidades.

¿Cómo podemos evitar la obsolescencia programada?

Son varios los métodos que existen para evitar la obsolescencia programada o, al menos, para reducir su aparición. Por supuesto, a la hora de responder a cómo podemos evitar la obsolescencia programada —así como a cualquier otro tipo de obsolescencia tecnológica— hay que tener en cuenta la manera en la que afecta y a qué. Lo vemos con más detalle.

Valorar el coste de reparación

Lo primero que debemos hacer, en el caso de que se trate de obsolescencia programada, es valorar el coste de reparación del aparato, máquina o dispositivo. En muchos casos puede ser que resulte conveniente, teniendo en cuenta que la reparación será mucho más económica que comprar un dispositivo nuevo —véase, por ejemplo, en el caso de las baterías—. Ahora bien, uno de los principales problemas con la obsolescencia programada —aparte de que la vida útil es más corta— es que los fallos suelen tener lugar en piezas que tienen un gran valor y que solamente pueden ser remplazadas por otras, lo que fuerza al usuario a comprar un nuevo dispositivo.

Evitar comprar dispositivos obsoletos

Si estás pensando en ahorrar comprando un modelo antiguo a la hora de hacer una inversión de equipo para el hogar, es importante que tengas en cuenta que este quedará obsoleto antes que los nuevos modelos existentes. Esto puede deberse a la obsolescencia del software y generalmente tiene lugar en los ordenadores, así como en los smartphones y tabletas. Muchas veces lo que ocurre es que el dispositivo funciona perfectamente (hardware) mientras que el software deja de actualizarse y esto, a la larga, acaba volviendo obsoleto al dispositivo. En este caso se trata de un problema con difícil solución. El único consejo es que evites comprar los modelos más antiguos para retrasar su aparición.

El sello ISSOP

El sello ISSOP es un identificativo propio de algunas marcas que se comercializan con el fin de evitar los productos con obsolescencia programada. Es decir, estos productos —como todos— tienen fecha de caducidad, pero respetan su vida útil real. El sello ISSOP proviene de las siglas Innovación Sostenible Sin Obsolescencia Programa, este ha sido impulsado por la fundación FENISS, entre otras, encargada de la energía y la innovación sostenible sin este tipo de incidencias.

Dar valor al funcionamiento y no a la imagen

En ocasiones, lo que queda anticuado no es el funcionamiento del dispositivo, sino la imagen. Si echas la vista atrás notarás que el aspecto de los dispositivos electrónicos que más se utilizan ha cambiado considerablemente, ahora bien, es posible que algunos todavía sigan funcionando —como aquel viejo teclado de tu ordenador, tu teléfono móvil, los aparatos de cocina…—. Es importante tomar conciencia de qué es la obsolescencia psicológica o social para poder hacer frente a ella cuando sea necesario, además de los problemas de acumulación de residuos que genera la obsolescencia tecnológica.

Has revisiones periódicas de tus electrodomésticos

A veces detectar un pequeño fallo a tiempo puede evitar una avería mayor de una de las piezas más importantes y caras del electrodoméstico. Es por esta razón por la cual te recomendamos que cumplas con los periodos recomendados de revisión de tus electrodomésticos y que lleves a cabo un adecuado mantenimiento. En Servicio de Reparación podemos ayudarte con la revisión y mantenimiento de todos tus electrodomésticos del hogar, como son las calderas, los termos, los calentadores, los aires acondicionados y demás.

Productos con obsolescencia programada y productos sin obsolescencia programada en el hogar

Son varios los aparatos que podemos encontrar en nuestro hogar fabricados con obsolescencia tecnológica y obsolescencia programada. A continuación, te mostramos de manera general algunos ejemplos de productos con obsolescencia programada y otros productos sin obsolescencia programada en el hogar.

Productos con obsolescencia programada en el hogar

  • Softwares.
  • Bombillas eléctricas.
  • Baterías (reproductores MP3, tabletas, teléfonos móviles y otros aparatos con batería).
  • Coches.
  • Consolas y videojuegos.
  • Cartuchos de tinta.

Productos sin obsolescencia programada en el hogar

  • Libros.
  • Robots de cocina.
  • Batidoras.
  • Mochilas.
  • Relojes de pulsera.
  • Abrigos de invierno.
  • Sartenes, ollas, cazuelas…