Los electrodomésticos, como todos los aparatos eléctricos —y todo en la vida—, tienen fecha de caducidad y cuando esta se cumple suelen aflorar los problemas y las averías que requieren de una reparación o, en el caso más extremo, que el electrodoméstico sea remplazado por otro nuevo. En este artículo queremos ofrecerte una sencilla guía para que sepas cuándo es necesario contratar un servicio de reparación de electrodomésticos. Te explicamos todo lo que tienes que saber.

Servicio de reparación de electrodomésticos: averías comunes

El fallo de un electrodoméstico en el hogar influye directamente en nuestro día a día afectando a nuestra rutina y a los hábitos del hogar. Son varias las situaciones en las cuales suele ser necesario contar con un servicio de reparación de electrodomésticos. Por lo general, podemos encontrarnos con los siguientes casos, que son los más habituales.

Problemas del motor

El motor de los electrodomésticos es una de las piezas que más problemas suele dar debido a que son las partes que mayor uso tienen. De hecho, en algunos electrodomésticos —como es el caso de los frigoríficos— estos suelen estar funcionando constantemente y de manera ininterrumpida. El pistón y el corte en bobina son las piezas del motor con mayor desgaste, por lo general.

Problemas de encendido

Otro de los errores más comunes por los cuales suele ser necesario realizar una reparación de electrodomésticos y contratar el servicio específico es cuando el electrodoméstico no enciende —o se enciende, pero se apaga a los pocos minutos—. En estos casos, lo más aconsejable es hablar con un técnico especializado o una empresa reparadora.

Perdida de eficiencia

En general, cuando notes que tu electrodoméstico ha perdido eficiencia. En este caso verás que este no funciona como al principio, o como la temporada pasada. La pérdida de eficiencia de un electrodoméstico tiene que ver, principalmente, por un mantenimiento inadecuado o por el desgaste de algunas de las piezas.

Problemas específicos que afectan al funcionamiento

La reparación de electrodomésticos suele ser necesaria, así mismo, cuando existen problemas que afectan específicamente al funcionamiento del electrodoméstico en cuestión. Véanse, por ejemplo, los siguientes casos:

  • Aires acondicionados: Cargas de gas, ruidos en el flujo de agua, el compresor no calienta, la unidad no enciende, goteos, el equipo se enciende y se apaga con mucha frecuencia, pérdida de carga, mal mantenimiento, fuga de gas, fallos en el control eléctrico…
  • Calderas: Pérdida de agua, la caldera no arranca al abrir el grifo, no se calienta el agua, no funciona el sistema de calefacción, agua por la salida de humos, la llave de llenado no funciona, se enciende sola…
  • Calentadores: El calentador se apaga en mitad del baño, no muestra el código de error, no se enciende, se apaga después de un tiempo…
  • Termos: Gotea agua, salta el diferencial de la vivienda, no calienta el agua, no enciende la luz del piloto, calienta muy poca agua, fallo en la bomba de calor…
  • Frigoríficos: Obstrucción de hielo, fuga de gas, no enfría adecuadamente, el termostato no se enciende…

Y otros problemas específicos de los diferentes electrodomésticos que pueden encontrarse en una vivienda, como son el horno y el lavavajillas.

Servicio de reparación de electrodomésticos: mantenimiento

Los electrodomésticos, por lo general, necesitan un mantenimiento específico para que puedan funcionar adecuadamente. No realizarlo puede suponer una pérdida de eficiencia y a la larga que este acabe estropeándose por completo. El mantenimiento es fundamental para alargar la vida útil del electrodoméstico en cuestión. Contratar un servicio de reparación de electrodomésticos es buena idea cuando este no puede realizarse por uno mismo, ya que se necesitan conocimientos específicos y profesionales —como ocurre con las calderas de gas, que los que además es obligatorio—. En estos casos, el técnico debe realizar la medición de gases (CO), comprobar que se realiza adecuadamente la combustión de gas, verificar la ausencia de fugas, revisar la presión del gas, comprobar la conexión entre la instalación y los aparatos, analizar las salidas de humos, revisar las condiciones de ventilación de las habitaciones…

Garantía electrodomésticos agotada ¿Debo llamar al Servicio de reparación de electrodomésticos?

En España la ley de consumidores exige a las marcas y fabricantes de electrodomésticos, así como de aparatos eléctricos, que estas tengan una garantía electrodomésticos de dos años, así como piezas para repararlos durante, al menos, cinco años —además, de cara al próximo año se espera que haya un aumento de hasta tres años en la garantía de los nuevos electrodomésticos, tal como se aprobó en abril de 2021 en la modificación de la ley actual—. Ahora bien, si el electrodoméstico ya tiene una antigüedad mayor a la fecha de la garantía, la opción más recomendada es contar con el servicio que ofrecen los técnicos profesionales para que se encarguen de la reparación de electrodomésticos. Los expertos, en este caso, pueden ocuparse de solucionar cualquiera de las averías generales y específicas mencionadas en este artículo —y de otras a las que no se ha hecho mención—, así como del mantenimiento de los electrodomésticos —independientemente de que sea obligatorio u opcional—.

En Servicio de Reparación somos expertos en la instalación, reparación y mantenimiento de los electrodomésticos. Además, disponemos del carnet de instalador RITE que nos permite reparar e instalar todo tipo de aparatos de gas y de gasoil, como las calderas y los calentadores. Nuestro equipo trabaja de manera profesional ofreciendo una máxima calidad en los resultados, además ofrecemos un servicio multimarca (con las principales marcas del sector), pero mucho más económico que el servicio oficial.

¿Cuándo cambiar de electrodoméstico?

Desde el año 2010 la instalación de calderas atmosféricas está prohibida, por lo que en caso de que esta te esté dando problemas lo más aconsejable es cambiarla por una nueva. Por lo general, los electrodomésticos suelen tener una vida útil de hasta 15 años —dependiendo del aparato en cuestión, del uso y del mantenimiento que hayan tenido—. En el caso de los electrodomésticos muy antiguos que han sobrepasado estas fechas, y que están presentando problemas, lo más aconsejable es que sean sustituidos por uno nuevo. En cualquier caso, siempre es aconsejable hablar con un técnico especializado para pedir opinión sobre el electrodoméstico en cuestión y para conocer el coste real que puede tener la reparación en cuestión —y si serán necesarias otras reparaciones futuras—.