Si escuchas zumbidos en la caldera y varios radiadores están fríos mientras otros sí calientan, lo más probable es que el circulador esté fallando. Es una avería habitual que suele avisar antes de dejarte sin calefacción del todo y, en la mayoría de los casos, puedes confirmar la sospecha sin destornillador en mano y sin abrir la carcasa de la caldera.
Antes de nada, hay algunas comprobaciones seguras que puedes hacer tú mismo en menos de diez minutos:
- Revisa el termostato: asegúrate de que está en modo calefacción y con una temperatura por encima de la ambiente.
- Mira el manómetro de la caldera: la presión en frío debería estar entre 1 y 1,5 bar; si está por debajo, puede que el aire en el circuito esté impidiendo la circulación.
- Purga uno de los radiadores fríos con la llave correspondiente para comprobar si sale aire antes que agua.
- Toca la carcasa de la bomba (con la caldera encendida y sin desmontar nada): si notas vibración pero no calor uniforme, el circulador puede estar bloqueado o girar mal.
- Observa si la caldera se enciende y apaga muy seguido, algo típico cuando el agua no circula y el aparato se sobrecalienta en el intercambiador.
Consejo profesional: Si detectas olor a gas, ves agua acumulada bajo la caldera o la placa muestra un código de error intermitente, corta la alimentación eléctrica, y si hay indicio de fuga de gas, cierra la llave de paso y ventila la estancia antes de llamar a un profesional. No hay comprobación casera que justifique el riesgo de seguir manipulando el equipo en esas condiciones.
Puntos clave
El circulador averiado se reconoce por la combinación de zumbidos, radiadores fríos y pérdida de presión, y requiere comprobaciones básicas seguras antes de llamar a un técnico autorizado.
| Punto | Detalles |
|---|---|
| Síntomas críticos | Zumbido persistente, radiadores fríos y pérdida de presión juntos apuntan al circulador. |
| Comprobaciones inmediatas | Revisa termostato, presión (1 a 1,5 bar) y purga los radiadores antes de sospechar del circulador. |
| Límite del bricolaje | El desbloqueo manual del eje es aceptable; manipular electricidad, gas o el intercambiador no lo es. |
| Cuándo llamar al técnico | Fuga, olor a gas, eje que no gira o errores intermitentes exigen intervención autorizada. |
| Servicio recomendado | Serviciodereparacion diagnostica y sustituye el circulador en la misma visita con técnicos con carnet RITE. |
Tabla de contenidos
- Señales claras de una avería del circulador de la caldera
- Cómo comprobar si el circulador funciona sin abrir la caldera
- Qué puedes intentar tú y qué debes dejar al técnico
- Mantenimiento que reduce el riesgo de que el circulador se averíe
- Cuándo llamar a un técnico autorizado y qué va a revisar
- Por qué conviene dejar la reparación interna en manos de un técnico autorizado
- Cómo te ayudamos a resolver la avería del circulador sin más quebraderos de cabeza
- Fuentes
Señales claras de una avería del circulador de la caldera
El circulador (también llamado bomba de circulación) es el componente que empuja el agua caliente desde la caldera hasta los radiadores o el suelo radiante. Cuando falla, los síntomas casi nunca aparecen aislados: suelen combinarse dos o tres señales a la vez, y esa combinación es la pista más fiable.
El zumbido constante, los golpes secos o una vibración que se nota al apoyar la mano sobre la carcasa son indicios habituales de que la bomba está empezando a fallar, y normalmente preceden a una pérdida notable de rendimiento en los radiadores. Si el ruido aparece de golpe tras un periodo sin usar la calefacción (por ejemplo, al final del verano), es probable que el eje se haya agarrotado por sedimentos acumulados durante la inactividad.

La distribución del frío en los radiadores también habla claro. Si todos los radiadores están fríos pero la caldera enciende y da agua caliente sanitaria sin problema, el fallo suele estar en el circuito de calefacción, no en el quemador. Si solo algunos radiadores no calientan, el problema puede ser una válvula cerrada, aire acumulado o un desequilibrio del sistema, y no necesariamente el circulador. Esta distinción entre radiadores fríos y caldera funcionando es clave para no confundir una avería del circulador con otras causas más simples del circuito.

La pérdida progresiva de presión, sobre todo si coincide con una humedad o mancha cerca de la bomba, apunta a una fuga en el sello del eje, una pieza que se desgasta con los años. Muchas de estas señales figuran entre las averías más frecuentes de las calderas domésticas, junto con los fallos de circulación y la pérdida de presión.
| Síntoma | Causa probable | Comprobación inicial |
|---|---|---|
| Zumbido o vibración constante | Eje agarrotado por cal o sedimentos | Tocar la carcasa con la caldera encendida |
| Todos los radiadores fríos | Circulador no gira o aire en el circuito | Purgar un radiador y revisar presión |
| Fuga o humedad junto a la bomba | Sello del eje desgastado | Inspección visual, sin desmontar |
| Caldera se enciende y apaga sin parar | Falta de circulación, sobrecalentamiento interno | Comprobar termostato y presión |
| Código de error intermitente | Fallo eléctrico en el circulador o en la placa | Anotar el código para el técnico |
Cómo comprobar si el circulador funciona sin abrir la caldera
Puedes descartar (o confirmar) el fallo del circulador siguiendo un orden lógico, empezando por lo más sencillo y terminando en lo que ya requiere prudencia. No necesitas herramientas complejas, solo un poco de método.
- Revisa el termostato y la programación. Confirma que está en modo calefacción, con horario activo y temperatura de consigna por encima de la actual. Un fallo de programación se confunde fácilmente con una avería mecánica.
- Comprueba la presión del circuito. Debe estar entre 1 y 1,5 bar en frío. Si ha bajado mucho, rellena con la llave de carga siguiendo el manual de tu modelo y vuelve a comprobar a los minutos siguientes.
- Purga los radiadores fríos. Empieza por el más alejado de la caldera. Si sale mucho aire, repite en el resto; el aire atrapado bloquea la circulación tanto como un circulador defectuoso.
- Escucha la carcasa del circulador. Apoya la mano (con cuidado, sin tocar cables) sobre la bomba mientras la caldera está encendida. Un zumbido fuerte sin vibración de giro apunta a bloqueo mecánico.
- Observa el ciclo de encendido. Si la caldera sube de temperatura muy rápido y se apaga sola en pocos minutos, es una señal clásica de que el agua no está circulando correctamente por el circuito.
Consejo profesional: si al tocar la carcasa notas vibración pero el ruido no cambia de intensidad, es probable que el motor esté recibiendo corriente y el bloqueo sea mecánico, en el eje. Si no notas vibración alguna, el problema suele ser eléctrico o del condensador de arranque, y ahí ya no conviene seguir investigando por tu cuenta.
No retires tapas de la caldera ni toques conexiones eléctricas internas. Antes de cualquier comprobación que implique acercarte a la bomba, corta la alimentación eléctrica del aparato desde el interruptor general, nunca desde la clavija con las manos húmedas.
Qué puedes intentar tú y qué debes dejar al técnico
Hay un margen razonable de acciones caseras antes de necesitar asistencia profesional, pero ese margen tiene límites claros que conviene respetar por seguridad y para no dañar componentes más caros que el propio circulador.
- Purga completa del circuito. Repite la purga en todos los radiadores, empezando por la planta baja si tienes varias alturas, y comprueba la presión después de cada uno.
- Reinicio único de la caldera. Muchos modelos tienen un botón de reset tras un bloqueo temporal. Un solo intento es razonable; si el error reaparece, no insistas.
- Desbloqueo manual del eje (solo si el manual del fabricante lo contempla). Algunos circuladores, como los modelos Grundfos habituales en calderas domésticas, tienen un tapón central en el eje que se puede girar con un destornillador plano para liberar sedimentos acumulados, un procedimiento documentado por mantenedores especializados. Requiere cortar antes la alimentación y tener cierta soltura manual.
Si decides probar el desbloqueo manual, hazlo con calma: gira el eje suavemente en ambos sentidos sin forzar. Si cede y gira con normalidad, puede que hayas resuelto el bloqueo. Si no cede o el destornillador no encuentra resistencia alguna (señal de que el eje está roto o desconectado del motor), detente ahí.
Lo que nunca debes hacer: desmontar conexiones eléctricas de la bomba, manipular la válvula de gas, intervenir en el intercambiador de calor o intentar soldar cualquier pieza del circuito. Son intervenciones que, mal hechas, pueden agravar el daño en la placa electrónica o generar fugas de agua sobre componentes que no deberían mojarse jamás.
| Acción | Puedes hacerla tú | Riesgo si sale mal |
|---|---|---|
| Purgar radiadores | Sí | Bajo, es reversible |
| Comprobar presión y rellenar | Sí | Bajo, con manual del modelo |
| Reset de la caldera | Sí, una vez | Bajo |
| Girar el eje del circulador con destornillador | Con precaución, si el manual lo permite | Medio, puede romper el eje si se fuerza |
| Cambiar el condensador o el circulador completo | No | Alto, riesgo eléctrico y pérdida de garantía |
| Manipular válvula de gas o intercambiador | No | Alto, riesgo de fuga y de sanción por normativa |
El coste orientativo de la sustitución de un circulador en España suele moverse entre 150 y 350 € en pieza y mano de obra combinadas, dependiendo del modelo y la marca de caldera, aunque conviene tratarlo como una horquilla amplia y pedir siempre presupuesto cerrado antes de autorizar el trabajo. El tiempo de intervención habitual, una vez el técnico está en casa, ronda entre una y dos horas si el diagnóstico ya está hecho.
Mantenimiento que reduce el riesgo de que el circulador se averíe
La mayoría de los bloqueos de circulador que vemos tienen un denominador común: sedimentos y cal acumulados durante meses de funcionamiento continuo, agravados por periodos de inactividad en verano. Un mantenimiento sencillo y periódico reduce mucho esa probabilidad.
- Purga los radiadores al menos una vez al año, idealmente al inicio de la temporada de calefacción, para mantener un sistema eficiente según los expertos en Radiator Installation East London & Essex.
- Comprueba la presión del circuito cada mes durante el invierno; una caída constante suele señalar una fuga pequeña que conviene localizar pronto.
- Mueve los cabezales termostáticos de los radiadores que uses poco, para evitar que se agarroten por falta de uso.
- No apagues la calefacción del todo durante semanas seguidas en temporada intermedia; un arranque breve semanal mantiene el circulador en movimiento.
- Pide una revisión anual completa que incluya la limpieza del filtro y del circuito, no solo del quemador.
El uso de inhibidores de corrosión y antiincrustantes en el circuito de calefacción ayuda a que la cal no se deposite en el eje del circulador, especialmente en zonas con agua dura. Aplicarlos suele requerir vaciar parcialmente el circuito, así que conviene que lo haga un técnico durante la revisión anual en lugar de improvisarlo.
Las acumulaciones de cal y los largos periodos sin uso son la causa más común de que el eje del circulador se agarrote justo al llegar el frío, después de todo un verano parado. Adelantar la revisión a septiembre, antes de que empiece la temporada de calefacción, evita encontrarte con el problema en pleno noviembre.
Cuándo llamar a un técnico autorizado y qué va a revisar
Hay señales que no admiten espera ni intentos caseros adicionales. Llama a un técnico de inmediato si detectas cualquiera de estas situaciones:
- Fuga de agua visible junto a la caldera o bajo el circulador, aunque sea pequeña.
- Olor a gas en cualquier momento, con o sin fallo de calefacción asociado.
- El eje no gira en absoluto tras purgar el circuito y comprobar la presión.
- Aparece un código de error de forma intermitente, sobre todo si va acompañado de apagados repentinos.
- La caldera dispara el clixon (el fusible térmico de seguridad) de forma repetida.
Un técnico autorizado seguirá un protocolo más completo del que puedes hacer en casa: medirá la corriente que consume el motor del circulador para descartar fallo eléctrico, extraerá el eje para comprobar si gira libre tras desmontarlo, revisará el estado del condensador de arranque (a menudo un condensador de 2,6 microfaradios en modelos domésticos habituales) y comprobará también la válvula de tres vías y el intercambiador, ya que un fallo ahí puede simular los mismos síntomas que un circulador averiado. En muchos casos, un circulador que no gira responde a un fallo de cableado o del cuadro de control más que al motor en sí, algo que solo se detecta con equipo de medición.
El coste de una visita técnica más la sustitución del circulador suele situarse entre 180 y 400 € en la mayoría de las zonas de España, sumando desplazamiento, mano de obra y pieza, aunque el precio final depende de la marca de caldera y de si el circulador es un modelo estándar o específico. Pide siempre presupuesto por escrito antes de autorizar el cambio.
Antes de contratar, comprueba que el técnico dispone del carnet RITE (el certificado que exige la normativa española para intervenir en instalaciones térmicas de edificios) y que la empresa ofrece garantía escrita sobre el trabajo realizado. Un presupuesto desglosado, con pieza y mano de obra separadas, es también una señal de seriedad que conviene exigir.
Por qué conviene dejar la reparación interna en manos de un técnico autorizado
Un instalador con carnet RITE no es solo un requisito administrativo: es quien tiene la formación y la responsabilidad legal para intervenir en el circuito interno de una caldera sin comprometer la seguridad del hogar. La normativa española de instalaciones térmicas en edificios existe precisamente porque un error en una válvula de gas o en una conexión eléctrica mal aislada tiene consecuencias que van mucho más allá de quedarte sin calefacción.
Intentar reparaciones internas sin conocimientos técnicos puede agravar el daño ya existente en la placa electrónica o provocar fugas de agua sobre componentes eléctricos, algo que los especialistas evitan mediante intervención autorizada cuando hay que abrir el interior de la caldera.
Los fabricantes son claros al respecto: recomiendan que el usuario realice comprobaciones básicas (presión, purga, termostato) pero que las averías internas del circulador, la válvula de tres vías o el intercambiador queden en manos de técnicos autorizados, precisamente por el riesgo de daño a la placa electrónica. Una junta mal colocada tras un desmontaje casero puede tardar semanas en dar síntomas, y cuando lo hace, suele ser en forma de fuga sobre un componente eléctrico.
Consejo profesional: guarda siempre el modelo exacto de tu caldera y, si tienes uno, el código de error que aparece en pantalla. Esa información reduce el tiempo de diagnóstico del técnico y, en muchos casos, el coste final de la visita.
Perspectiva del técnico
Cuando llego a una avería de circulador, sigo siempre el mismo orden: primero pregunto qué radiadores están fríos y desde cuándo, porque esa distribución ya me dice mucho antes de tocar nada. Después reviso la presión y el purgado, no porque dude del cliente, sino porque son las dos causas que más se confunden con un fallo real de la bomba. Solo cuando descarto eso abro la carcasa y mido el consumo eléctrico del motor.
Recuerdo un caso típico de finales de septiembre: una vivienda con calefacción por radiadores que llevaba todo el verano sin usarse. Al encender por primera vez, el circulador zumbaba pero no giraba. El eje se había agarrotado por sedimentos acumulados durante los meses de inactividad, algo muy habitual en esa época del año. Bastó con desmontar el eje, limpiarlo y comprobar que el motor tenía consumo normal para dejarlo funcionando sin necesidad de cambiar la pieza completa. No siempre es tan sencillo, pero confirma por qué merece la pena revisar antes de sustituir.
Cómo te ayudamos a resolver la avería del circulador sin más quebraderos de cabeza
Diagnosticar un circulador averiado por teléfono tiene un límite: en algún punto hace falta medir corriente, extraer el eje y comprobar la placa con equipo profesional. Serviciodereparacion cuenta con técnicos certificados con carnet RITE en Barcelona, Valencia, Málaga, Castellón, Alicante y Zaragoza, que llegan con la pieza de repuesto más habitual ya prevista para resolver la sustitución del circulador en la misma visita, sin dejarte varios días sin calefacción a la espera de un segundo desplazamiento.

La intervención incluye diagnóstico eléctrico y mecánico del circulador, comprobación de la válvula de tres vías y del intercambiador si el síntoma lo requiere, sustitución de la pieza cuando sea necesaria y garantía escrita sobre el trabajo realizado. Para agilizar la visita, ten a mano el modelo exacto de tu caldera, cualquier código de error que haya aparecido en pantalla y una descripción breve de los síntomas (ruidos, radiadores fríos, pérdida de presión). Si tu caldera lleva componentes de marcas concretas, revisa también el servicio técnico especializado en Fujitsu para averías propias de esos equipos.
Puedes solicitar presupuesto y cita a través de la página de reparación de electrodomésticos y sistemas de climatización, donde un técnico autorizado revisará tu caso y te dará un rango de coste cerrado antes de intervenir.
Fuentes
Para ampliar la información de este artículo, estas fuentes públicas ofrecen detalles técnicos adicionales sobre el diagnóstico y la reparación del circulador:
- Cómo saber si falla la bomba de la caldera | Recambios Sibila
- Las averías más frecuentes de las calderas – Naturgy
- Pasos para desbloquear una bomba de caldera Grundfos | Suner
- Mi caldera no calienta el agua o la calefacción: Causas y Solución | HogarConfort