Un termo eléctrico tarda en calentar entre una y cuatro horas según su capacidad y la potencia de su resistencia. Si tarda bastante más que antes, o además hace ruidos, lo más probable es que haya cal acumulada, una resistencia desgastada o un termostato que corta antes de tiempo. En esta guía te explicamos qué tiempo es normal en tu caso, cómo distinguir una avería de un funcionamiento correcto y qué puedes comprobar tú mismo sin riesgo.

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En resumen

  • Un termo de 50 litros con una resistencia de 1.500 W necesita aproximadamente 1 h 30 min para calentar el agua; uno de 100 litros, cerca de 3 h 10 min, y los de 150 litros entre 3 y 4 horas.
  • En invierno el tiempo aumenta, porque el agua llega más fría a la entrada.
  • Si el tiempo crece con los meses, o aparecen burbujeos y crujidos, sospecha de cal en la resistencia, de un termostato defectuoso o de un ánodo gastado.
  • Los chasquidos breves al empezar a calentar son dilatación normal. Los ruidos persistentes piden una revisión.
  • La limpieza de la resistencia y el cambio de piezas los debe hacer un técnico autorizado: hay electricidad y agua a presión.

Tabla de contenidos

Cuánto debería tardar tu termo en calentar

Antes de buscar una avería conviene saber qué es normal. Un termo eléctrico es un acumulador: una resistencia calienta de golpe todo el volumen del depósito. No es un calentador instantáneo, y por eso el agua caliente no vuelve al segundo de vaciarse.

Según las cifras orientativas de Electronow, calculadas para subir el agua de 15 ºC a 60 ºC, un termo de 50 litros tarda aproximadamente 1 h 30 min con 1.500 W, uno de 100 litros unas 3 h 10 min, y los modelos de 150 litros entre 3 y 4 horas. La misma fuente señala que estos tiempos se alargan de forma notable en invierno.

Capacidad Tiempo orientativo (1.500 W, de 15 ºC a 60 ºC)
50 litros Aprox. 1 h 30 min
100 litros Aprox. 3 h 10 min
150 litros Entre 3 y 4 horas

Son valores de referencia, no una garantía. Cambian con la potencia real de la resistencia, el aislamiento del depósito, la temperatura del agua de red y el termostato que hayas fijado.

Qué ocurre con los termos de 30 y 40 litros

Los modelos pequeños, habituales en cocinas y baños de pisos reducidos, calientan antes porque hay menos agua que subir de temperatura. Como el tiempo depende de litros y vatios, una regla práctica sirve para cualquier modelo: a más litros y menos potencia, más espera. Mira la placa de características del termo, donde figuran la capacidad y la potencia, y compáralo con la tabla.

Cómo saber si lo que ves es normal

Hazte estas preguntas:

  1. ¿Has vaciado el depósito hace poco, por una ducha larga o varias seguidas? Entonces el termo tiene que recalentar toda la masa de agua fría y es normal que tarde.
  2. ¿Estamos en pleno invierno? El agua de entrada llega más fría y el ciclo se alarga.
  3. ¿Has subido el número de personas en casa o has cambiado de hábitos? A veces el termo es simplemente pequeño para el uso.
  4. ¿Tarda más que el mes pasado o que el año pasado sin que nada haya cambiado? Aquí es donde empieza a haber un problema.

Si la respuesta a las tres primeras es sí y a la cuarta no, probablemente no hay avería. Es una cuestión de dimensionado o de uso.

Causas habituales de que tarde más de lo normal

Cuando el tiempo de calentamiento aumenta sin motivo aparente, las causas más frecuentes son estas.

Cal acumulada en la resistencia y el fondo del depósito

Es el origen más común, sobre todo en zonas con agua dura, como buena parte del litoral mediterráneo. La cal se deposita sobre la resistencia y en el fondo del tanque. Esa capa actúa como aislante: la resistencia gasta la misma electricidad, pero cede menos calor al agua. Resultado: más tiempo, más consumo y una resistencia que trabaja más caliente de lo debido.

Sarro acumulado en la resistencia de un termo eléctrico

La guía técnica de Bosch sobre agua caliente sanitaria apunta que, en zonas de agua dura, la cal no solo alarga el calentamiento sino que puede provocar ruidos de hervido. También indica que, si el termo no lleva resistencia envainada (cerámica), el mantenimiento preventivo exige vaciar el termo y extraer la resistencia para limpiarla mecánicamente, algo que justifica contar con un profesional autorizado.

Resistencia desgastada

Con los años, la resistencia pierde rendimiento. Puede seguir funcionando pero entregando menos potencia de la nominal, o haberse dañado en parte. El síntoma típico es un termo que calienta, pero cada vez más despacio, y que no llega a la temperatura que antes alcanzaba. Si además salta el diferencial, es otra señal de resistencia dañada: lo explicamos en nuestra guía sobre qué hacer si tu termo hace saltar el diferencial.

Termostato desajustado o defectuoso

El termostato decide cuándo se conecta y cuándo se corta la resistencia. Si está mal calibrado o falla, puede cortar el calentamiento antes de que el agua llegue a temperatura. Verás que el piloto se apaga pronto y que el agua sale tibia en lugar de caliente. Si el problema es más grave y no hay agua caliente en absoluto, pasa a nuestra guía de termo eléctrico que no calienta.

Ánodo de sacrificio agotado

El ánodo protege el interior del depósito de la corrosión. Cuando se consume, el tanque queda expuesto. No alarga el tiempo de calentamiento por sí mismo, pero un termo con ánodo agotado suele acumular además más sedimentos y acabar con fugas. Revisarlo forma parte del mantenimiento, como veremos más abajo.

Problemas de instalación

Un termo mal instalado puede rendir peor. Un ejemplo que recoge la guía técnica de Bosch: en termos con depósito de acero vitrificado, si las tuberías son metálicas, como las de cobre, hay que usar manguitos dieléctricos para evitar el par galvánico, una reacción electrolítica que acelera la corrosión. Si ves óxido en las conexiones, pregunta a quien lo instaló. Hablamos de otros fallos de montaje en errores frecuentes en la instalación de calentadores.

Capacidad insuficiente para tu consumo

A veces el termo funciona perfectamente y el problema es de tamaño. Una familia de cuatro personas con un depósito de 50 litros vaciará el agua caliente con facilidad y deberá esperar a que se recupere. En ese caso no hay nada que reparar: conviene valorar un equipo mayor.

El termo hace ruido: cuándo es normal y cuándo no

Muchos lectores llegan a esta página porque el termo tarda y, además, suena. Los dos síntomas suelen compartir causa.

Ruidos que no deben preocuparte

Pequeños chasquidos o tic al comenzar a calentar suelen deberse a la dilatación térmica de los materiales cuando se calientan. Son breves y desaparecen cuando el agua alcanza temperatura.

También es normal que la válvula de seguridad gotee mientras el termo calienta. El agua se expande al calentarse y, al ser un circuito cerrado, sube la presión; la válvula libera el exceso. La guía técnica de Bosch señala que este goteo indica que el sistema funciona correctamente y recomienda, antes de cambiar la válvula, instalar un vaso de expansión o ajustar la temperatura de consigna. Si el goteo es continuo incluso con el termo parado, revisa por qué gotea la válvula del termo.

Ruidos que no deben preocuparte — overview diagram

Ruidos que sí piden revisión

Burbujeo, gorgoteos, silbidos, crujidos o vibraciones intensas que se repiten cada vez que el termo calienta apuntan, en la mayoría de casos, a cal. La capa que cubre la resistencia impide que ceda calor al agua con normalidad; el agua en contacto con ella llega a hervir en pequeñas bolsas, y eso es lo que oyes. Si lo dejas así, la resistencia se sobrecalienta, se quema antes de tiempo y el depósito puede dañarse.

Otra causa posible es el aire atrapado en el circuito, que produce borboteos y se resuelve purgando. No lo des por hecho: si el ruido persiste tras abrir un grifo de agua caliente unos minutos, es mejor que lo vea un técnico.

Qué puedes comprobar tú sin riesgo

Hay comprobaciones sencillas que no implican abrir el termo ni tocar el cableado.

  1. Revisa el termostato exterior. Comprueba que la temperatura configurada no está demasiado baja. Si está en un punto bajo, el agua tardará poco y saldrá tibia.
  2. Mira la programación. Si usas un reloj programador, asegúrate de que el termo se conecta con suficiente antelación a tu hora de uso. El IDAE recuerda en su guía práctica de energía que estos sistemas requieren una gestión responsable, por ejemplo con relojes programadores para no mantener el agua caliente de forma innecesaria.
  3. Anota los tiempos. Apunta cuánto tarda en apagarse el piloto o en salir agua caliente tras vaciar el depósito. Si dentro de unas semanas ha empeorado, tendrás datos para el técnico.
  4. Observa el agua. Agua turbia, con partículas blancas o restos de cal en el grifo es indicio de sedimentos.
  5. Comprueba el cuadro eléctrico. Si el diferencial o el magnetotérmico saltan al encender el termo, no lo vuelvas a conectar insistentemente.

Qué no debes hacer

No abras la tapa de la resistencia con el termo conectado. No intentes vaciar el depósito si no sabes cerrar la entrada y cortar la corriente. No manipules la válvula de seguridad ni la tapes para que deje de gotear: está ahí para evitar sobrepresión. Y no sustituyas la resistencia por una de otra potencia sin que lo valide un profesional: podrías sobrecargar la línea o dañar el termo.

Si lo que ves es un charco bajo el equipo, para ello tenemos la guía de termo eléctrico que pierde agua.

Nuestro punto de vista: la mayoría de termos lentos piden mantenimiento, no sustitución

En nuestra experiencia, el termo que “tarda mucho” suele llegar a consulta con la resistencia cubierta de cal y con el ánodo olvidado desde hace años. Lo que más vemos es que el usuario espera a que el agua salga fría para llamar, cuando el aviso real fue meses antes: el termo tardaba un poco más y hacía un ruido nuevo.

Por eso insistimos en tres ideas:

  • Diagnosticar antes de cambiar. Cambiar un termo entero cuando solo falla la resistencia o el termostato es un gasto innecesario. Un técnico con la herramienta adecuada puede comprobar la resistencia, el termostato y el estado del depósito en una visita.
  • Mantener lo que se puede mantener. El mantenimiento preventivo, realizado por personal autorizado, no es lo mismo que la garantía: la garantía cubre defectos de fábrica, mientras que la revisión periódica mantiene operativos ánodos y válvulas de seguridad y evita fallos prematuros. Es especialmente recomendable en zonas de agua dura, como las que cubrimos en Barcelona, Valencia, Alicante, Castellón, Málaga o Zaragoza.
  • Ser claros con el límite. Si el depósito está corroído o el termo tiene muchos años, lo decimos: reparar no siempre compensa. Si hay que sustituirlo, el IDAE recomienda elegir equipos con etiqueta energética A o superior por su mejor rendimiento a largo plazo.

Trabajamos con técnicos con carnet RITE y más de 25 años de experiencia en el sector. Para nosotros, un buen diagnóstico significa explicarte qué falla, qué cuesta arreglarlo y si merece la pena.

— German

Cuándo llamar a un técnico

Llama a un profesional si se da alguno de estos casos:

  • El tiempo de calentamiento ha aumentado de forma clara sin cambios de uso.
  • Hay ruidos persistentes: crujidos, hervidos, vibraciones.
  • El agua sale tibia aunque el termostato esté al máximo.
  • Salta el diferencial al encender el termo.
  • Ves óxido, humedad o goteo en el depósito o las conexiones.
  • Han pasado varios años sin revisar ánodo, resistencia ni válvula.

En una revisión se suele comprobar la resistencia, el termostato, el estado del ánodo, la válvula de seguridad y los sedimentos del depósito. Con eso se decide si basta una limpieza, si hay que cambiar una pieza o si conviene sustituir el equipo.

Si vives en una comunidad o gestionas un negocio

En instalaciones compartidas o de uso profesional, un termo que tarda en recuperar agua caliente afecta a varias personas a la vez. Conviene dejar constancia de las revisiones y del estado de cada equipo. Además, en las instalaciones térmicas, el IDAE señala que el cumplimiento higiénico-sanitario, como la prevención de legionella, debe ser la prioridad, y eso incluye mantener el agua caliente a la temperatura adecuada.

Cómo evitar que vuelva a pasar

  • Revisión periódica. Planifica una revisión del ánodo, la resistencia y la válvula. En zonas de agua dura, no esperes a que haya síntomas.
  • Temperatura sensata. Ajusta el termostato a un nivel que cubra tus necesidades. El IDAE, en sus recomendaciones de ahorro energético en hogares, propone regular la temperatura del agua para el aseo en torno a 30 ºC-35 ºC en el punto de uso, y usar reguladores con termostato y acumuladores aislados.
  • Programador. Conecta el termo solo cuando lo necesites, con el margen de tiempo que marca su capacidad.
  • Capacidad adecuada. Si la familia ha crecido, considera un depósito mayor o una instalación que se ajuste a tu consumo.
  • Instalación correcta. Manguitos dieléctricos cuando haga falta, válvula de seguridad accesible y conexiones sin óxido.

Si además tienes otros problemas de agua caliente, como cambios de temperatura en la ducha, te servirá nuestra guía de agua caliente intermitente. Y para prevenir averías en equipos de gas o eléctricos, tienes consejos para evitar fallos de calentador en casa.

Reparación de termos con nuestro servicio técnico

Si tu termo tarda demasiado, hace ruido o simplemente quieres saber en qué estado está, en Serviciodereparacion ofrecemos la reparación y el mantenimiento de calentadores y termos en 24 horas, así como la instalación profesional de termos eléctricos. Nuestros técnicos cuentan con carnet RITE, y la empresa está autorizada por el Ministerio de Industria. Atendemos particulares, comunidades y empresas en Barcelona, Valencia, Málaga, Castellón, Alicante y Zaragoza.

Más información en nuestra página de calentadores y termos o solicita asistencia desde la página principal.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en calentar un termo eléctrico de 50 litros?

Con una resistencia de 1.500 W, unas 1 h 30 min para subir el agua de 15 ºC a 60 ºC, según las cifras orientativas de Electronow. En invierno puede ser más. Si tarda mucho más que eso, y antes no lo hacía, conviene revisar la resistencia y la cal.

¿Por qué mi termo eléctrico calienta poco?

Las causas habituales son cal sobre la resistencia, un termostato mal ajustado o defectuoso, una resistencia desgastada o un depósito pequeño para tu consumo. Empieza por comprobar la temperatura configurada y la programación. Si todo está bien, es mejor que lo revise un técnico autorizado.

¿Es normal que el termo haga ruido al calentar?

Unos chasquidos breves al comenzar son normales por la dilatación de los materiales. Burbujeos, crujidos o vibraciones que se repiten indican en general cal y requieren revisión. No esperes a que se queme la resistencia.

¿Puedo limpiar la cal del termo yo mismo?

No es recomendable. Hay que cortar la corriente, cerrar el agua, vaciar el depósito y extraer la resistencia, y en termos sin resistencia envainada la limpieza es mecánica. Por la mezcla de electricidad y agua a presión, lo adecuado es contratar a un profesional autorizado.

¿Cuándo conviene cambiar el termo en lugar de repararlo?

Cuando el depósito está corroído, pierde agua por el tanque o el equipo tiene muchos años y varias piezas gastadas. Un técnico puede valorarlo tras la revisión. Si compras uno nuevo, el IDAE recomienda etiqueta energética A o superior.

Fuentes

Recomendaciones